Durante este fin de semana se ha celebrado el congreso de ERC, por fin, en un día en el que algún fanfarrón ha calificado como “súper sábado”, en clara alusión a un americanismo, impropio de quienes tanto lo critican.
El congreso, que en principio se prometía sin sobresaltos, a punto ha estado de poner en un aprieto al vencedor. A Puigcercós, que ha ganado por la mínima los críticos le han hecho un pulso y casi lo tumban; una ejecutiva en minoría y mucha división interna.
Lo sorprendente es el contexto, mientras ERC se trocea, y todo el gobierno catalán está a la expectativa, los catalanes han tomado conciencia de que la leve desaceleración es una crisis en toda regla, y que Cataluña entera se ha paralizado.
La huelga de transporte ha tenido uno de sus puntos más críticos en el paso por la Junquera, con enormes colapsos en las carreteras y disturbios por los piquetes que más que informativos son agresivos. Hasta la gendarmería francesa ha tenido que venir en nuestro auxilio para evitar males mayores.
La crisis se ha hecho notar: los supermercados desabastecidos, los talleres sin repuestos, las fábricas sin suministros, el sector pesquero con sus barcos amarrados, los taxistas amenazan con paros. Por si esto fuera poco, el sector de trabajadores sociales de atención a las personas dependientes anuncia movilizaciones y dejará sin atención a los más necesitados, y aunque pretendan ignorarlos, el lunes pasado, miles de padres y madres salieron a la calle para protestar por el atropello que supone una ley de educación en Cataluña que les hurta sus derechos como padres para decidir como quieren educar a sus hijos.
A todo esto el Honorable Montilla, ni está ni se le espera, por que se ha ido de excursión a inaugurar la “Expo”, de la mano del presidente aragonés que hasta hace poco estaba dispuesto a dejarnos morir de sed.
Montilla, está desaparecido como siempre en las grandes crisis, no dice palabra ni toma una decisión, y si le preguntan procura echarle la culpa a otros, como apelar al precio del petróleo.
Lo cierto es que Cataluña está ante la crisis más importante de la última década, como lo demuestran los datos generales de desempleo, que señalan que la tercera parte del paro se produce en Cataluña, y las empresas han anunciado ya expedientes de regulación de empleo.
Ante tanto desastre y distraídos con el súper sábado republicano, sólo se ha oído la voz del conseller Castells, que en un arrebato de valentía ha reconocido que Cataluña está perjudicada por la inestabilidad del govern.
¿Y quién se preocupa de afrontar problemas que tienen los catalanes, ante un futuro que se presenta incierto?
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- 06/21/2008 @ 08:34:06

Estoy completamente de acuerdo, sinceramente, no se entiende como la gente no visualiza lo que está sucediendo, y lo retiene en la mente.... Estamos en una fuerte crisis, lo notamos en muchos sectores y el actual gobierno, lo nego hasta las elecciones, podríamos decir que faltaron a la verdad y aquí no pasa nada, si hubiera sido el PP, ahora el PSOE estaría utilizando toda su fuerza mediática para poner en dificultades al PP, algo que por el contrario el PP nunca ha podido hacer en la oposición, el PP gobierna mejor que el PSOE pero el PSOE hace mejor oposición que el PP, eso pienso, es mi opinión, que es así.