Los últimos dÃas de campaña, requieren del último esfuerzo.
Yo, sigo de pueblo en pueblo.
Anteayer St. Vicente de Montalt, un municipio del Maresme, dónde la casa más barata debe costar “100 kilosâ€.
Curiosamente gobernado desde hace años, por socialistas y republicanos que han convertido el pueblo, en una masa de urbanizaciones gemelas de casas adosadas, entre calles minúsculas sin iluminar.
¡Para que luego critiquen la polÃtica urbanÃstica de la costa Valenciana!, cómo si la catalana fuera el paraÃso de la protección natural.
Nuestro candidato allÃ, Javier, se queja de que se malgasta el dinero en construir cosas innecesarias, como un centro cÃvico enorme que no utiliza nadie,y es que la gente en verano no está para centros cÃvicos o una piscina, teniendo el mar a dos pasos.
Se queja y no le falta razón.
St.Vicente es un lugar ideal para construir algo tan necesario como una residencia de gente mayor, a la que pudieran acceder las personas de la comarca o un polideportivo, en el que los más pequeños puedan jugar en verano.
Es un lugar ideal por el clima, la proximidad al mar y a Barcelona, pero parece que es más práctico financiar los excesos municipales a golpe de urbanización.
Los del pueblo, ya hace años que se quejan de tanta segunda residencia, que se usa un mes al año, que dispara los precios y no aporta nada al pueblo. La tÃpica manera de mejorar la financiación municipal o el bolsillo de alguno.
Al dÃa siguiente toca Mollet.
Nada que ver, con St. Vicenç de Montalt.
Me recibe Susana, nuestra candidata allÃ, que ha organizado una concentración de medios locales que nos asaltan nada más llegar. Teles, radios, fotos…
Susana está cargada de optimismo, hoy cenamos sólo mujeres, una “escuadrillaâ€, que sale diariamente a pegar/reponer carteles y que han sido las encargadas de organizar mitins gastronómicos para 300 personas, en tres ocasiones durante esta campaña.
Mollet es ya una ciudad de 50.000 habitantes, con un porcentaje incalculable de inmigración, concentrado en barrios gueto, en donde se palpa la pobreza y la marginación.
Allà se ve el resultado de 20 años de mayorÃas absolutas socialistas, y que según últimos sondeos volverán a ganar, sin nada nuevo que aportar.
A Mollet le hace falta un “cambio radicalâ€.
Si sus ciudadanos fueran valientes se atreverÃan a desalojar de la alcaldÃa a quien durante veinte años, ha permitido que Mollet se convierta en lo que es hoy.
Pero no parece que estén por la labor, lo que si está claro es que no están cómodos con ello.
En el bar del barrio, rápidamente se organiza la tertulia y todo son protestas…
¿Por qué les votan ?... ante la pregunta, todos se encogen de hombros.
La cena se anima, hay más candidatas de la comarca, Montornés, L’Atmella del Valles, etc. todas mujeres, y es que si de algo puede fardar el PP, es de que sus mujeres son valientes y no se amedrentan ante nada, ni nadie.
Esta mañana, campaña en El Prat.
Nuestro candidato, Toni, puede doblar resultados y no lo dice de broma.
El Prat ha tenido alcalde comunista durante 26 años, y varias mayorÃas absolutas. Un hecho insólito, en el resto de Cataluña.
Toni, no quiere desaprovechar la oportunidad.
CiU es testimonial, a los de ERC no les entienden cuando hablan, y el PSOE (PSC), hace lo que los comunistas le dicen.
Durante la mañana, hemos estado en la rambla repartiendo dÃpticos a todo el que pasaba.
Desplegada una escuadrilla de militantes, que de forma educada ofrece la propaganda y pide el voto.
No hay vecino que se les resista.
Toni, conoce a todo el mundo, ancianos, niños, amas de casa, jóvenes, señores…, las jovencitas le piden autógrafos en su foto.
¡Estoy atónita!
Y es que se lo ha currado, aprovecha todo, y si pasa alguien a quien no conoce, le aborda y le pregunta por el trabajo, el barrio o la familia. Para Toni, lo importante es saber, tomarle el pulso al Prat y a fe que lo consigue.
¡ “Una máquinaâ€!
Si dobla resultados, habrá fiesta por todo lo alto.
El Prat, es el municipio más peculiar que conozco.
Es el nudo de comunicaciones más importante de toda Cataluña; la ampliación del Puerto de Barcelona, la del aeropuerto y el AVE, todas coinciden en el Prat.
Sus sufridos vecinos, sobreviven a siglos de obras, se han acostumbrado a un nivel de decibelios difÃcil de soportar, a las grúas, al polvo, y a las visitas de Ministros de Fomento.
PolÃticas sociales, pocas, vivienda social, menos, eso sÃ, fardan de protección medioambiental de todo lo que tiene verde.
El Prat; es lo que es, un mundo a parte que me llevarÃa tiempo entender.
Por la Rambla, pasan coches carÃsimos, ventanillas abiertas, música a tope, y al volante, razas diversas y muchos “nengsâ€.
Los miro con curiosidad, Toni, con cara de guasa, me comenta por lo bajo… “El Prat es asÃâ€.
Por la tarde, vuelvo a Dosrius a participar del mitin final.
Salvador, agradeció mucho que aceptara su petición, pero si hubiera sabido el atasco que tenia que sufrir, me lo hubiera pensado dos veces. Más de hora y media en la ronda sin avanzar, pero he llegado a tiempo.
De vuelta a Barcelona, quiero llegar hasta el pabellón de la illa, dónde se celebra el mitin de fin de campaña, otro atasco a consecuencia de un accidente me lo impide. Son casi las once.
Al final, rendida y muy cansada decido ir a casa.
Mañana es dÃa de “reflexiónâ€, dormir y descansar.
