Las campañas electorales, son una buena ocasión para conocer tu provincia. A menudo no imaginamos los paisajes y los pueblos que guarda la provincia de Barcelona.
Estos dÃas todos estamos movilizados y tan pronto haces campaña en Barcelona, como en Piera o en el Prat.
DÃas moviditos, en los que además he aprendido a manejar un nuevo aparato que me guÃa, sin posibilidad de pérdida, hasta el punto de destino. Y es que los avances de la técnica son fantásticos en dÃas como éstos.
Además de mÃtines, discursos, visita a centros comerciales, entrega de dÃpticos con lo mejor y más resumido de nuestras propuestas, una campaña electoral sirve para conocer el territorio.
La semana pasada a parte de los actos de Barcelona, me pidieron su apoyo los candidatos de Calella de la costa, la que en su dÃa fuera refugio de los turistas alemanes, que ahora necesita nuevos retos de futuro.
Me sorprenden los miembros de la candidatura, dos de ellos ingenieros de caminos, uno con responsabilidades en la UdG, el otro de origen ruso, con más de 10 años de residencia y ya nacionalizado, tan sólo un ligero acento y con altas responsabilidades al frente de las obras del trambaix.
Más que una candidatura, un lujo. Valió la pena escuchar su proyecto de urbanización del frontal marÃtimo.
Otro dÃa a Dosrius, una tranquila localidad del Maresme en la que tan sólo nos faltaron dos votos para tener representación.
Estoy segura, de que esta vez la conseguiremos, el candidato lo merece, se llama Salvador, tiene una ilusión enorme que transmite a todos los que le rodean, conoce a fondo los problemas del pueblo, y a los que ha implicado en su proyecto municipal.
Al dÃa siguiente, por la mañana la cita es en el parque de Collserola, toca medioambiente, a plantar árboles, que buena falta hace.
Por la tarde, viaje hasta Alella, un pueblecito que produce buenos vinos.
Nuestro candidato allÃ, Javier, organizó una fiesta infantil, con payasos y chocolatada incluÃda, que los más pequeños disfrutaron de lo lindo.
Allà sà tenemos representación, e incluso pacto de gobierno, un tanto “sui generisâ€. En los pueblos, la vida hace extraños compañeros de viaje.
Hoy mi destino era Piera, localidad de l’Anoia, un pueblo al que llegas después de atravesar numerosas plantaciones de viñedos que dibujan un paisaje excepcional.
Nuestro candidato allÃ, José, me recibe con cordialidad y se le ve agradecido, por que una diputada vaya a darle su apoyo.
Ha sido muchos años presidente de una asociación de vecinos y se maneja bien, tendrá votos y será un buen concejal al servicio de sus ciudadanos.
Me recuerda, que tiempo atrás me pidió colaboración para que el pueblo tuviera una escuela de primaria. Hoy, algunos años después, la escuela es una realidad, su nieta hace P3 allÃ.
Son esas cosas que te reconfortan de la polÃtica, cuando has podido ayudar o ves que los proyectos se hacen realidad.
Mañana, más territorio. Sant Vicenç de Montalt y Mollet, me esperan. Lo pasaremos bien y ya os contaré.

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