Dirigido a todos los que me preguntáis:
No es bueno para la salud, ver las manifestaciones por la tele del régimen, que explica las cosas según le indican.
Entonces, te recarcome la envidia y piensas lo bien que se lo están pasando los demás y tu aquÃ, aguantándote las ganas de salir corriendo para estar ahÃ.
Hay que decidirse, llamar a las amigas, y buscar el medio más rápido para llegar cuanto antes, quedar para comer en alguno de los incontables restaurantes de moda madrileños, donde la gente se da cita.
Después, cafetito y paseando hasta las cinco, hora taurina, a la mani.
!IMPRESIONANTE¡
Conseguà después de muchos esfuerzos y la ayuda de algun jefe, llegar a la quinta fila de la cabecera, y protegerme a la sombra de dos parlamentarios vascos, Leopoldo y Carmelo, que eran aclamados como héroes por el respetable, al paso.
Ellos distendidos, relajados y es que cuando van a Madrid, es otra cosa.
Me sentÃa en un apretujón, pequeña, entre una multitud incontable de españoles, que sabiendo lo que iba a suceder gritaban:
"luego diréis, que somos cinco o seis".
Más gritos, "España, merece otro presidente".
Cuando el viento soplaba, la gente levantaba las banderas para que la marea roji-gualda se hiciera notar.
Era mucha la indignación, contra un gobierno que miente.
Fue un acto de autofirmación de un pueblo que se siente unido, fuerte, y sin complejos que ha dicho !basta¡ al diálogo de la traición.
Banderas,pancartas, fotos de los seres queridos asesinados, reproches, y una oleada de indignación contra un gobierno débil y traidor, que cede al chantaje de un asesino.
Volver a la cotidianeidad.
Lo peor, fue tener que volver a Barcelona sin poderlo celebrar. Mis amigos madrileños se perdiéron por las calles de un Madrid abarrotado de gentes orgullosas y de dignidad sin complejos.
¿Lo imaginas aqu�
Yo cogà el avión de vuelta.
A la mañana siguiente, dos panfletos periodisticos, titulaban:
"El govern creu que el PP ha punxat". Ja¡
"La manifestació, no aconsegueix les mateixes movilitzacions que les de la guerra d'Irak o Miguel Angel Blanco". No lo pretendÃa.
No me abonaré a la guerra de cifras, por que creo que una imagen vale más que mil palabras.
Eran las frases que me devolvian a una triste realidad.
A sumergirme en la mentira y la manipulación del lodo tripartito.
