Tan sólo queda un dÃa para que finalice el año 2.006.
Hoy, es de esos dÃas, en los que todos los medios de comunicación tienen preparados sus reportajes sobre lo ocurrido a lo largo de todo el año.Pero hoy no ha sido un 30 de diciembre cualquiera, y se han visto obligados a modificarlos.
El dÃa, nos ha traÃdo desagradables sorpresas que han sembrado la desesperanza y la frustración para muchos en España y también para el resto del mundo.
El atentado de ETA, y la ejecución de Sadam.
La noticia de la ejecución de Sadam Hussein, estaba anunciada, pero creo que todos albergábamos la esperanza de que no se produjera, y en nombre del respeto a la vida y a los derechos humanos, se alzaran las voces de la Europa democrática.
Es cierto que Sadam, ha sido un cruel dictador, que ha sometido a su pueblo a los excesos de un fanático.
Es cierto que Saddam es un genocida, que acabó con la vida de miles de kurdos inocentes y que debÃa pagar por ello.
Pero, pienso como otros muchos, que sus crÃmenes hubieran estado mejor enjuiciados por un tribunal internacional que garantizara un juicio justo, y pienso que su castigo debió llevarle a permanecer en prisión, conviviendo con su rencor, hasta que sus remordimientos le llevaran a la tumba.
El espectáculo público de su ejecución, me ha parecido lamentable. Un espectáculo más propio de la Edad Media que, del siglo XXI.
La Europa democrática, ha estado una vez más, dormida ante un suceso que seguro nos traerá más desgracia, y el pueblo iraquà ya tiene bastantes.
Hoy, la resistencia, tiene una excusa más para sus crÃmenes, y será la vieja Europa, la que verá cada dÃa en televisión las imágenes de su venganza.
Espero que pronto despierten, y hagan algo para evitarlo, antes de que sea demasiado tarde.
